sábado, 2 de mayo de 2015

Marco Teórico


MÉTODOS DE ESTUDIO  E INVESTIGACIÓN
Influencia de la Publicidad en los Trastornos Alimenticios en jóvenes mujeres en los últimos 15 años, en Lima

Profesor                    :         Karim Rabi

sección                        :             S-004

INTEGRANTES                :           Angela Cruzado





Lima, 2015





índice
1.        Historia y Conceptos Básicos de la Publicidad.  

1.1   ¿Qué es la Publicidad?
1.2   Historia de la Publicidad

2.      Influencia de la Publicidad
2.1   ¿Cómo influye la Publicidad?
2.2   ¿Cómo influye la Publicidad en los Jóvenes?
2.3   ¿Cómo influye la Publicidad en los Trastornos Alimenticios en los Jóvenes?

3.      Trastornos Alimenticios

3.1   Anorexia Y Bulimia

3.2   Campañas publicitarias que influyen en trastornos alimenticios                              en la actualidad

3.3   Campañas publicitarias que buscan contrarrestar a las que generan trastornos alimenticios

3.4   Consecuencias a las que conllevan los trastornos alimenticios



abstract
Cada año, miles de adolescentes padecen trastornos alimenticios o problemas de peso, de alimentación o con la imagen corporal.
Un trastorno alimentario implica más que simplemente hacer dieta para perder peso o hacer ejercicio todos los días. Se trata de comportamientos alimentarios extremos: por ejemplo, dietas que nunca terminan y que, gradualmente, se vuelven más estrictas. También guarda relación con personas que no salen con amigos porque creen que es más importante salir a correr para contrarrestar el dulce que comieron más temprano.
Los trastornos alimentarios más comunes son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa (más conocidas como "anorexia" y "bulimia"). Pero existen otros trastornos relacionados con la alimentación que se están volviendo más comunes, como el trastorno por atracón, los trastornos relacionados con la imagen corporal o las fobias a determinados alimentos.

Palabras claves: Trastornos Alimenticios, Influencia de la Publicidad, Alimentación en Jóvenes, Género.












1.      Historia y Conceptos Básicos de la Publicidad
1.1                    ¿Qué es la Publicidad?
·         La discriminación  según la Real Academia Española (RAE) es: “Conjunto de medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos’’
·         "Cualquier forma pagada de presentación y promoción no personal de ideas, bienes o servicios por un patrocinador identificado’’
·         "Una comunicación no personal, pagada por un patrocinador claramente identificado, que promueve ideas, organizaciones o productos. Los puntos de venta más habituales para los anuncios son los medios de transmisión por televisión y radio y los impresos (diarios y revistas). Sin embargo, hay muchos otros medios publicitarios, desde los espectaculares a las playeras impresas y, en fechas más recientes, el internet’’.


1.2                    Historia de la Publicidad
          Actualmente la publicidad, hace parte de nuestro día a día, debido a que esta es la causante de formar las diferentes pautas para la mayoría de  personas que conforman la sociedad; así mismo de lograr el reconocimiento de grandes empresas y productos.
En relación a la historia de la Publicidad, Kleppner (1997) afirma que:
‘La necesidad de hacer publicidad parece ser parte de la naturaleza humana, y esto se ha evidenciado desde los tiempos antiguos. De los 5000 años registrados de historia de la publicidad, hasta la época actual de la televisión por satélite, la parte más significativa comenzó cuando Estados Unidos surgió como una gran nación industrial hace casi 100 años. No obstante, la historia inicial de la publicidad es demasiado fascinante como para ignorarla.

No es sorprendente que el pueblo que le dio al mundo la torre de Babel dejara también el primer testimonio conocido  de publicidad. Se ha descubierto una tablilla de barro en Babilonia. Que data aproximadamente del año 3000 a.C con inscripciones para un comerciante de ungüentos, un escribano y un zapatero. Algunos papiros exhumados de las ruinas de Tebas muestran que los egipcios antiguos tenían mejor medio para escribir sus mensajes (lamentablemente, los anuncios preservados en papiro ofrecían recompensas a quienes devolvieran a los esclavos que habían escapado). Los griegos contaban con pregoneros que anunciaban la llegada de los barcos con cargamento de vino, especias y metales. [1]

Con frecuencia los pregoneros después se convirtieron en un medio más común de anuncios públicos en muchos países europeos, como Inglaterra, y continuaron en auge durante muchos siglos. (Como detalle curioso vale la pena hacer una interrupción y mencionar a ciertos taberneros franceses el año 1100 d. C que idearon una promoción para vender sus vinos finos: hacían que el pregonero hiciera sonar un cuerno, reuniera  a un grupo de personas – y les ofreciera muestras gratis).
Los mercaderes romanos también sabían apreciar la publicidad. Las ruinas de Pompeya contienen letreros en piedra en Terracota donde se anunciaba lo que se vendía en las tiendas: una hilera de jamones para una carnicería, una vaca para una lechería, una bota para un zapatero.

Los anuncios colocados al aire libre han resultad ser una de las expresiones más duraderas y también más antiguas de la publicidad. Sobrevivieron a la decadencia del Imperio Romano para convertirse en el arte decorativo de los mesones en los siglos XVII y XVIII. Era una época de gran analfabetismo y los mesoneros, particularmente, competían entre sí para crear letreros atractivos para que todo el mundo pudiera reconocerlos. Esto aplica los nombres tan fascinantes de las viejas tabernas, especialmente en Inglaterra, como Las tres ardillas, El hombre en la Luna. El agujero en la Muralla. En 1614 se aprobó en Inglaterra una ley, tal vez la más antigua en materia de publicidad, que prohibía los letreros que sobresalieran más de 2.5 metros en un edificio. (Más largos debilitaban las fachadas). Otra ley exigía que los anuncios fueran lo bastante altos como para permitir el paso de un hombre con armadura y montado a caballo. En 1740 apareció en Londres el primer cartel impreso para colocarse al aire libre (conocido como ‘cartel’)’. 4


2.      INFLUENCIA DE LA PUBLICIDAD
La publicidad debe estudiar varios detalles importantes para garantizar que a través de un mensaje logre su objetivo. Esos detalles están inmersos dentro de la audiencia a la que dirigirán su mensaje. El tipo de audiencia es múltiple y anónima. Múltiple porque empleando medios masivos, puede alcanzar a un gran grupo de personas, incluso millones; y anónima porque no está en la capacidad de conocer los casos individuales de aquellos que integran ese gran grupo.

2.1  ¿Cómo influye la Publicidad?
Es trabajo de la publicidad investigar y conocer las características generales de esa población a la que se dirigirán: posición geográfica, situación política, nivel socioeconómico, edad, género, cultura (preferencias de vestido, tipo de vocabulario, valores, personalidad generalizada, música de preferencia), apertura a parámetros exógenos, nivel de aceptación, entre otros.
Una vez realizado este trabajo, las agencias de publicidad emplean el conocimiento recolectado de la audiencia a la cual se van a dirigir y elaboran un mensaje con el que se identifique dicha audiencia; un mensaje que parezca haberlo hecho ella misma, siempre exaltando las virtudes del producto o servicio a publicitar. Combinando el conocimiento obtenido, con el mensaje creativo adecuado, se logra la aceptación del producto o servicio, y por ende; su consumo.

2.2  ¿Cómo influye la Publicidad en los Jóvenes?
En la publicación de Vergara y Rodríguez (2010), en el caso de jóvenes chilenos, se sostiene que:
‘’Los cambios culturales, que ha experimentado Chile en los últimos años, han impactado profundamente en la escena juvenil. Las transformación de la familia, la globalización económica y cultural, el debilitamiento de las formas clásicas de autoridad, los cambios en el mundo del trabajo, la expansión de la sociedad de con sumo y la centralidad de los medios de comunicación en la cultura contemporánea, por citar algunas de estas transformaciones, han modificado, significativamente, las condiciones del mundo de los jóvenes (Sepúlveda, 2005). Como consecuencia de dichos cambios, éstos han desarrollado nuevas competencias culturales que se traducen en formas particulares de apropiación y significación de los diferentes contenidos mediales a los que acceden. En las investigaciones acerca de los medios y de la publicidad, parte importante de los estudios académicos y sus referentes teóricos, han partido del supuesto de que las audiencias tendrían comportamientos más bien pasivos frente a los mensajes. Busquet (2008) manifiesta una visión crítica respecto a esta perspectiva identificada con la teoría de la sociedad de masas, de - nominada por Bourdieu como «tentación más mediológica», la cual intentaría sustituir los métodos de la sociología clásica por un discurso seudocientífico e hiper ideologizado. La adhesión a esta perspectiva, por no pocos sectores de la vida intelectual, se debería a causa de la falsa evidencia de que cualquiera es capaz de interpretar los signos de la modernidad, elaborando un relato pesimista de la civilización actual. Para Busquet, se trataría de una pseudosociología que no habría roto con la sociología espontánea del hombre de la calle que aún cree que los fenómenos sociales se presentan como algo evidente que puede ser, inmediatamente, aprehensible. Por otra parte, esta perspectiva de una supuesta pasividad de las audiencias va a ser cuestionada por una serie de aproximaciones que entienden al receptor como un sujeto activo frente a los medios y a la publicidad. Para Corrales (2005), este sería el caso de los enfoques desarrollados por la teoría de los Usos y Gratificaciones y por los Estudios Culturales. En ambos casos, el interés está en conocer qué hacen los receptores con los mensajes, abandonando el «pesimismo frankfurtiano» de la teoría crítica. Res - pecto a lo anterior, Corrales señala que cada anuncio contendría dentro de sí una «lectura preferente» que se correspondería con el sentido que se le ha querido otorgar, pero en función de la experiencia del sujeto receptor. Así, se desarrollarían códigos propios de interpretación, volviéndose a apropiar, creativamente, de sus contenidos, incluso, desarrollando lecturas opuestas a los intereses del emisor. Como señala Thompson (1998), el significado de un mensaje transmitido por los media no es un fenómeno estático, estable y transparente para todos los receptores por igual. El significado constituye un fenómeno complejo y cambiante, transformado por el proceso de recepción, interpretación y reinterpretación. De ahí que el significado de un mensaje dependerá de la estructura que se utilice para interpretarlo, pudiendo el receptor cambiar su propuesta de sentido (Vergara, 2008: 33; Kotilainen, 2009). De acuerdo con lo anterior, los Estudios Culturales, se enfocan a las di - versas formas de significación e incorporación de los mensajes difundidos por los media, dentro de la cotidianidad de los jóvenes. En efecto, desde sus inicios, los estudios culturales van a tener, como objetivo central, el estudio de la cultura contemporánea y de la sociedad. Esta perspectiva, se caracteriza por tener un enfoque más positivo, que el de la Escuela de Frankfurt, acerca de los productos de la cultura de masas, siendo su interés la comprensión, el significado y el lugar que se le asigna a lo cultural en la experiencia de grupos particulares de la sociedad (McQuail, 1996: 97-98)’’.

2.3  ¿Cómo influye la Publicidad en los Trastornos Alimenticios en los Jóvenes?

Según Carrillo (2011), señala que:

'En la actualidad, existe una orientación muy fuerte hacia los factores sociales como causas de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, anorexia y bulimia nerviosas, aunque está comprobado que estas enfermedades son multicausales, parece existir una corriente de opinión contraria a la moda y sobre todo hacia la publicidad como causantes directos de estos trastornos, de la que se han hecho eco los medios de comunicación, y la opinión pública, por el efecto que producen las imágenes y la venta de productos adelgazantes por la publicidad, sobre adolescentes preocupadas por cuestiones estéticas y con una personalidad que se define por rasgos especiales, capacidad de autoexigencia, perfeccionamiento, excesiva sensibilidad, entre otros. La investigación pretende desde lo general a lo particular, esclarecer las causas de los Trastornos de la Conducta alimentaria especialmente la anorexia y la bulimia nerviosas, y encuadrar a la publicidad como un elemento del contexto social que pudiera influir en la provocación de los trastornos citados por la presencia de imágenes publicitarias como modelos delgadas y llamar la atención sobre el autocontrol de la publicidad si así procediera. Para resolver las hipótesis planteadas sobre el origen de las causas y la concreción del papel de la publicidad, se realizó una investigación de campo a enfermas de anorexia y bulimia en la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Niño Jesús de Madrid, comparando resultados con las opiniones de una muestra sana de características equivalente. Concluyendo que la publicidad goza de mala prensa a priori, que la información dirigida a adolescentes es más influyentes que las otras características sociales del entorno, y que por encima de las causas sociales, las causas de tipo personal como la aceptación y necesidad de popularidad son detonantes mas fuertes de adelgazamiento que la publicidad y la moda, aunque se confirme en el contexto social su influencia en anorexia y sobre todo en bulimia nerviosa'.

Según publicaciones del Gobierno Bolivariano de Venezuela sobre la Publicidad como factor de Transculturación Alimentaria (2011) es:
'Es sabido que los hábitos alimentarios se adquieren a través de la experiencia directa con la comida, la disponibilidad de alimentos, por la imitación de modelos,  el estatus social, los simbolismos afectivos y las tradiciones culturales.
La influencia de diversos factores externos en la forma de alimentarse de una población se conoce como Transculturación alimentaria, o adopción por parte de un pueblo o grupo social de los rasgos alimentarios y culinarios propios de otro grupo social. Tales adopciones, implican un cambio tanto en los hábitos y forma de consumo de los alimentos, así como en la manera en que son obtenidos, este proceso es perjudicial cuando se instalan hábitos alimentarios poco saludables en la población.
En nuestro país este proceso ha adquirido un gran auge en tiempos recientes, debido a los avances tecnológicos, la difusión de los medios de comunicación y la publicidad. Este último aspecto tiene un papel primordial, pues la publicidad es utilizada para promocionar alimentos que consumidos en exceso pueden provocar graves enfermedades en la población.
Un ejemplo claro de esto es la comida chatarra, que ha penetrado tanto en nuestra cultura que no solo se vende en establecimientos de franquicias, sino que fácilmente se puede encontrar en cualquier esquina un puesto de perros calientes o hamburguesas, siendo este aspecto muy perjudicial para la salud de la población. Es difícil descubrir qué factores han sido los más importantes en estimular o influir los cambios en los hábitos alimentarios. Pero en este material nos centraremos en la forma en que la publicidad influye en la alimentación de la población, especialmente en niños y jóvenes.


1.      Trastornos Alimenticios

3.1.  Anorexia y bulimia
3.1.1        Anorexia
Anorexia, pérdida del apetito, para poseer una pérdida de peso rápido mediante la restricción de la ingesta de alimentos, sobre todo los de alto valor calórico, asociada o no al consumo de laxantes o diuréticos. Debe distinguirse del trastorno psicológico específico conocido como anorexia nerviosa, y mientras la dieta sea variada y el peso corporal se mantenga, y no debe contemplarse como un trastorno que requiera tratamiento médico.
Las personas que padecen de anorexia tienen una imagen distorsionada de su cuerpo (se ven gordos, aun cuando presentan un estado de extrema delgadez).
La anorexia nerviosa consiste en una alteración grave de la conducta alimentaria que se caracteriza por el rechazo a mantener el peso corporal en los valores mínimos normales, miedo intenso a ganar peso y una alteración de la percepción del cuerpo.
Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto  contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos, acompañado muchas veces por ejercicio físico excesivo.

En la anorexia nerviosa se pueden distinguir algunos subtipos: Restrictivo, que describe cuadros clónicos en los que la pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso, donde los pacientes con anorexia nerviosa no recurren a atracones ni purgas, algunos no presentan atracones pero sí recurren a purgas incluso después de ingerir pequeñas cantidades de comida.

3.1.2    Bulimia
          Bulimia, desorden alimenticio causado por la ansiedad y por una preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico.
La bulimia es una enfermedad de causas diversas (psicológicas y somáticas), que produce desarreglos en la ingesta de alimentos con periodos de compulsión para comer, con otros de dietas abusivas, asociado a vómitos y la ingesta de diversos medicamentos (laxantes y diuréticos).
Es una enfermedad que aparece más en las mujeres que en los hombres, y que normalmente lo hacen en la adolescencia y dura muchos más años.
Las personas que padecen de Bulimia, poseen una baja autoestima y sienten culpa por comer demasiad, suelen provocarse vómitos, ingieren laxantes y realizan ayunos, debido a esto, presentan oscilaciones bruscas del peso corporal.
El comportamiento bulímico se observa en los enfermos de anorexia nerviosa o en personas que llevan a cabo dietas exageradas, pero la bulimia no produce pérdidas de peso exagerada.

3.2   Campañas publicitarias que influyen en trastornos alimenticios                              en la actualidad

En Lima, estamos próximos a percibir la apertura de la mundialmente reconocida línea de ropa H&M, la cual dicho anteriormente, es muy conocida, y esto se debe a que cuentan con lo último de la moda y a precios que diremos ‘accesibles’, pero ¿Es eso lo único que sabemos de esta marca? A continuación veremos un artículo publicado en el Diario EL País de España (2013) el cual habla de H&M y cómo influye en la percepción de la juventud sobre la Imagen y Belleza Corporal:
‘El estampado de lunares engorda, lo sabe todo aquel que haya tenido que disimular unos kilos de más. Se presenta difícil, por tanto, parecer un saco de huesos enfundada en un traje de falda y chaqueta con unos lunares azules como puños. Pero en la última campaña de Marni para H&M, la modelo francesa Aymeline Valade no era otra cosa que un saco de huesos con el traje de lunares de la firma de lujo italiana. La imagen escuálida y poco saludable de Valade  fue objeto de encendidas críticas, sobre todo en Inglaterra, donde se cargó contra la marca por fomentar la anorexia al presentar la imagen de una joven de “aspecto decrépito”. “No siempre hemos hecho lo correcto. Algunas de nuestras modelos eran demasiado delgadas', reconoció hace unas semanas Karl-Johan Persson, consejero delegado de H&M. La disculpa del CEO ha reabierto el debate: la pregunta, en boca de muchos, es si la moda promueve un ideal de belleza, inalcanzable para la mayoría, que puede favorecer trastornos alimentarios. Y si estamos dispuestos a aceptarlo.
El sector se defiende como gato panza arriba, y alega, entre otras cosas, que también ensalza a mujeres reales. De tiempo en tiempo aparecen campañas protagonizadas por modelos con curvas, pero no pasan de lo anecdótico. Lo que se lleva, queramos o no, es lucir el esqueleto.
El asunto es incómodo, molesto para la industria. Prueba de ello es que muchos de los contactados para este reportaje solo han accedido a contestar por medio de un cuestionario escrito. “No queremos malentendidos”, se han justificado algunos. La propia marca sueca H&M ha respondido a las preguntas de este periódico sobre las polémicas imágenes también por escrito. “No se buscaba mostrar un ideal específico, sino una imagen inspiradora y positiva”, defienden en la cadena de ropa lejos del mea culpa entonado por el consejero delegado, aunque añaden que siempre están abiertos “a críticas constructivas y sugerencias de mejora”.

La modelo francesa Aymeline Valade en la campaña de H&M.
El problema no es solo de H&M, que además parece tratar de enmendar el error con su nueva campaña de verano protagonizada por la curvilínea Beyoncé. La voluptuosa cantante, sin embargo, no deja de ser una excepción entre catálogos de bikinis de chicas flacas. ¿Falta carne en las modelos que vemos en las pasarelas o la publicidad? Modesto Lomba, que además habla como presidente de la Asociación de Creadores de Moda de España, echa balones fuera. “Las personas delgadas no son algo artificial, están en la naturaleza. En nuestra cultura occidental el problema está en la obesidad”, sostiene el diseñador por escrito.
“No es cierto que la extrema delgadez y la búsqueda permanente de juventud sean los modelos de belleza”, discrepa Lomba. El fotógrafo gallego Manuel Outumuro, al que llaman el Richard Avedon español, con más de dos décadas de fotografía de moda a sus espaldas, se aviene, sin embargo, a admitir que la esbeltez es la pauta. “Una modelo tiene que ser delgada porque el traje sienta mejor. De igual forma que un jugador de basket, ha de ser alto y un luchador de sumo, gordo”. Ahora bien, Outumuro ve injustas las críticas. “Se las demoniza de forma excesiva. Nadie carga contra Fernando Alonso por dar mal ejemplo al conducir su coche a tanta velocidad”.
Diseñadores, marcas comerciales, fotógrafos o revistas seleccionan a las chicas. ¿Configuran ellos el canon de belleza? “El modelo está impuesto por el mercado. Es un problema de toda la sociedad”, argumenta Ignacio de Aysa, directivo de la agencia de modelos Traffic, que ha representado a tops como Alejandra Alonso, Marina Pérez o Eugenia Silva. De Aysa reconoce que hay clientes que han rechazado a algunas de sus modelos por no ser suficientemente delgadas y que el retoque fotográfico es una práctica habitual. La carrera de una maniquí, explica el representante de varias de las supermodelos españolas, comienza en torno a los 16 años, y alcanza su punto álgido con 18 o 19 años. El ideal de belleza para todas las mujeres lo encarnan chicas con la pubertad recién finalizada.
La industria se resiste a admitir su responsabilidad en la promoción de un modelo determinado. “Las revistas de moda pueden influir en los hábitos y la percepción que tienen sus lectoras, pero hablar de responsabilidad me parece sobrevalorar su papel”, defiende la directora de Vogue España, Yolanda Sacristán.
El mercado las quiere esbeltas pero, ¿por qué? ¿Es una moda arbitraria?, ¿podría preferirlas gruesas? “Para los diseñadores es más fácil trabajar con ese tipo de cuerpo porque no les obstaculiza, es como una percha. Pero ellos también están influidos por la sociedad. Quieren vestir el éxito, y el éxito hoy está vinculado a la delgadez”, reflexiona Laura Eceiza, socióloga de moda en la Escuela de Diseño IADE. “La esbeltez refleja disciplina, control sobre el cuerpo. Por eso una persona gruesa no está bien vista, porque revela descontrol”.
Pero la sociedad pide lo que algunos quieren que pida, opinan otros expertos. “La demanda viene determinada por lo que es moda. Y lo que es moda es resultado del papel de los trend setters (creadores de tendencias), que eligen lo que se produce y marcan un estándar. Los demás, nos ajustamos o no”, arguye Joan Costa-Font, profesor de Economía Política de la London School of Economics y coautor de un estudio que concluyó que la presión social es determinante para explicar la anorexia, o lo que es lo mismo, que las modelos escuálidas influyen en los casos de trastornos alimentarios. El trabajo analizó los factores que llevaron a sufrir anorexia a unas 8.000 europeas enfermas. “Las mujeres se enfrentan al conflicto de tener que elegir entre adecuarse al estándar de belleza o mantener un estado de salud adecuado”, explica el profesor. “En una persona sin un trastorno alimentario, la elección tiende a ser mantener su estado de salud. Pero las mujeres anoréxicas padecen dismorfia, una percepción sesgada de su cuerpo, y ponen en riesgo su salud, ya que están dispuestas a sacrificar su salud futura con una aparente mayor certidumbre de tener un cuerpo más parecido al ideal”.
El problema no es menor. La anorexia es una enfermedad mental grave que afecta fundamentalmente a las mujeres —son el 90-95% de las personas que la sufren— y jóvenes —la edad más frecuente en la que se enferma es entre los 12 y los 17 —, según datos de la Federación Española de Asociaciones de Lucha contra la Anorexia y la Bulimia nerviosas. El 6% de ellas muere. No existen datos oficiales de afectados en España, porque el Ministerio de Sanidad no los centraliza. Los últimos estudios hablan de entre un 5% y un 6% de enfermos.
Los expertos advierten, sin embargo, de que no debe vincularse bajo peso a enfermedad. “La anorexia es un trastorno multifactorial, no se sufre por estar muy delgado”, alerta Susana Monereo, jefa de Endocrinología del Hospital de Getafe (Madrid). “Los trastornos alimentarios, que son muchos antes de la anorexia, aparecen en los que no tienen esa constitución y luchan por alcanzar el ideal”, explica la doctora.
Monereo es además la encargada de controlar que las modelos que participan en la Pasarela Cibeles de Madrid cumplan con el peso mínimo exigido por la organización, una insólita y pionera medida que empezó a aplicarse en 2006 en el desfile madrileño. La doctora pesa a las chicas y comprueba que superen un Índice de Masa Corporal (IMC) de 18 (el resultado de dividir la altura entre el peso al cuadrado). Para una modelo de 1,80 metros de estatura, el mínimo es un peso de 59 kilos. “El primer año rechazamos a 16 modelos por no cumplirlo, unas cuantas de ellas con un IMC de 16, que es un estándar con el que se ingresa a muchas chicas por anorexia”, recuerda Monereo. La endocrina cuenta que las modelos utilizan trucos para tratar de engañar a la báscula, como atiborrarse de agua. “Descubrimos a alguna con un cinturón lleno de pesos, por eso ahora las pesamos en batín, para que no puedan esconder nada”. A pesar de todo, las chicas que desfilan ahora en Cibeles tienen “como cinco o seis kilos más que las de antes”, estima la doctora. Un vistazo a las pasarelas anteriores a la del 2006 confirma la apreciación de la endocrina. Imágenes como la de la modelo etíope Liya Kabede, por ejemplo, que cerró el desfile de Modesto Lomba en 2004 siendo todo clavículas, han dado paso a otro tipo de figuras: siguen siendo sílfides, pero de aspecto más saludable.
"¿Son responsables las revistas? Eso es sobrevalorarlas", dice la directora de  'Vogue'

En paralelo a la medida de Cibeles, los empresarios de moda y el Ministerio de Sanidad firmaron en 2006 un acuerdo para unificar las tallas con el fin de luchar contra la anorexia. El Gobierno gastó en torno a un millón de euros en un estudio antropométrico de las mujeres españolas, que concluyó que la estatura media es 1,62 y el peso 57 kilos, pero la homogeneización de las tallas, siete años después, no se ha realizado. “A las firmas no les interesa o no les da la gana”, lamenta Juana Martín, presidenta de la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia. Sanidad asegura que el asunto se estudia ahora en Europa, en el marco de un grupo técnico, el Comité Europeo de Normalización. No hay plazo previsto de resultados.
La tendencia de lucir huesos, por cierto, no ha existido siempre. “La moda siempre es una reacción a la tendencia anterior”, aclara Carlos Primo, profesor de Historia de la Moda en IADE. “Como la mujer garçon de los años veinte, que reacciona a los corsés y polisones del Romanticismo, la extrema delgadez o el heroin chic (el chic de la heroína) encarnado por la modelo Kate Moss de principios de los noventa es una reacción a las supermodelos de los ochenta, mujeres con curvas como Claudia Schiffer o Naomi Campbell”. Desde los noventa arrastramos la esbeltez, más o menos intensa.
El debate se sitúa entonces en si se debe o no legislar la belleza. “En España se hicieron cosas, como lo de Cibeles, pero ya se ha bajado la guardia”, opina Martín. Israel, por ejemplo, ha dado un paso al frente. El Parlamento israelí aprobó el año pasado una ley que prohíbe a los anunciantes modelos excesivamente escuálidos. En la iniciativa privada, las 19 cabeceras de Vogue han suscrito lo que han llamado The Health Iniciative (Iniciativa por la salud) en la que han acordado trabajar con modelos mayores de 17 años “con una imagen sana”. La directora de la revista en España reconoce, sin embargo, que se siguen encontrando dificultades para llevarla a la práctica. “A veces es difícil elegir modelos con formas porque las colecciones de prensa se hacen aún en talla pequeña. En alguna ocasión nos hemos encontrado con una modelo con más curvas a la que no le cabía la ropa”.

“Esta es una lucha perdida”, suelta, amarga, la presidenta de la asociación contra la anorexia. Las opciones están sobre la mesa. Se puede regular un modelo de belleza saludable. O esperar a que la moda reaccione y tal vez se imponga, por casualidad, el ideal contrario al esquelético.
3.3  Campañas publicitarias que buscan contrarrestar a las que generan trastornos alimenticios
            Por el lado que busca contrarrestar los Trastornos Alimenticios, tenemos a la               Campaña ‘Tú eres más que una imagen’ (2004) señala que:
Esta página forma parte de la Campaña TÚ ERES MÁS QUE UNA IMAGEN, diseñada por la ONG PROTEGELES: organización de protección de la infancia que trabaja en prevención y seguridad infantil en las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación-TIC-.
TÚ ERES MÁS QUE UNA IMAGEN es la II Campaña de Prevención de la Anorexia y Bulimia en Internet, lanzada por PROTÉGELES, tras la primera puesta en marcha en junio de 2004 bajo el título ANAYMIA.COM
La primera Campaña ha tenido como objetivo la denuncia de las páginas pro-anorexia (pro-ana) y pro-bulimia (pro-mia) en las que se incita a las niñas y adolescentes a asumir estos trastornos de la conducta alimentaria-TCA- como si de ‘estilos de vida’ libremente asumidos se tratase. En esta ocasión el objetivo es ayudar y prestar apoyo a las menores que se están introduciendo en este mundo, utilizando las nuevas tecnologías como herramienta preventiva, e incluso como medio para prestar una PRIMERA ATENCIÓN PERSONALIZADA a través del trabajo con psicólogos especialistas en la atención a menores con TCA.
Nuestro objetivo no es, por tanto, sustituir al tratamiento presencial, sino precisamente lograr la concienciación y disposición de las menores para solicitarlo’.
Por el lado de la Campaña STOP OBSESSION, tenemos:
‘En la creación y difusión de este ideal de belleza del que venimos hablando, la publicidad tiene un papel primordial. Se trata de una estrategia con un gran impacto social que influye mucho en las motivaciones y necesidades de las personas. Está creada para persuadir y, como tal, puede influir en nuestra percepción de belleza.
Desde que nos levantamos por la mañana, recibimos mensajes publicitarios que influyen en nuestras actividades cotidianas: determinan qué ropa vestimos, que bebemos, cómo divertirnos… Influyen en nuestras decisiones sin que muchas veces seamos conscientes de ello.
Todos somos vulnerables a la publicidad, sin embargo este efecto es aún mayor cuando todavía estamos creando nuestra propia opinión de las cosas, es decir, cuando estamos formándonos como personas. En esta situación estamos más indefensos frente a los mensajes que recibimos de la publicidad.
La publicidad contribuye a que se asocie delgadez con belleza, elegancia y aceptación social, ayudando a crear y reforzar un estereotipo social, o idea que se asume como normal y válida para todos los miembros de una sociedad. Los anuncios presentan imágenes de personas que no corresponden con la realidad, y al comparar nuestra imagen con la de estos modelos es cuando nos sentimos insatisfechos con nuestro cuerpo.
Por todo esto es importante entender cómo funciona la publicidad y saber que en los anuncios se asocia la marca del producto con una determinada imagen.  La publicidad es un medio creado para persuadir y su objetivo es comunicar los beneficios de un producto y lo puede hacer asociándolo, de manera encubierta, con aspectos como el éxito social, la belleza, la juventud, la felicidad, etc.
Cada vez que veas un anuncio, pregúntate: ¿necesito lo que me quieren vender?, ¿qué es lo que me intentan transmitir?
Recuerda: la publicidad nos transmite muchas veces que “una imagen vale más que mil palabras” pero lo que debes pensar es que “TU ERES MÁS QUE UNA IMAGEN”’.

3.4  Consecuencias a las que conllevan los trastornos alimenticios
Los trastornos alimenticios son condiciones serias que potencialmente ponen la vida en peligro y afectan la salud física y emocional de la persona.
Los trastornos alimenticios no son solamente una ‘moda’ o una ‘fase’. La gente no ‘pesca’ un trastorno alimenticio por un periodo de tiempo. Son condiciones reales, complejas y devastadoras que pueden tener consecuencias en la salud, productividad y relaciones.
Las personas que sufren de in trastorno alimenticio necesitan ayuda profesional. El tratamiento temprano aumenta las posibilidades de recuperación física y emocional.
3.4.1        Consecuencias de la Anorexia
La Asociación Valenciana Para la Lucha Contra la Anorexia y la Bulimia señala:
‘En el caso de la anorexia nerviosa aparece una pérdida de peso excesiva que produce unas repercusiones como son la retirada de la regla en las mujeres, la caída progresiva del pelo o la sequedad de piel. En fases más avanzadas puede peligrar incluso la vida por la desnutrición con problemas de corazón y circulación, desequilibrios hormonales graves, etc.’.
3.4.2        Consecuencias de la Bulimia
Y para el caso de la bulimia, indica que:

‘En la bulimia nerviosa puede que el peso sea normal o incluso algo elevado debido a que las conductas para contrarrestar. Tanto en el caso de la anorexia como en el de la bulimia el problema no es solo el de la alimentación, sino el modo en que la persona se percibe a sí misma. Es decir, que se trata de un problema de salud mental con graves consecuencias físicas y psicológicas que tiene tratamiento y que hay que intentar prevenir. Los atracones de comida no consiguen del todo este objetivo. Además, estos comportamientos provocan una gran vergüenza, por lo que suelen realizarse a escondidas. Por todo ello este trastorno es menos visible que la anorexia nerviosa y puede permanecer oculto más tiempo. Sin embargo, sus consecuencias no son menos graves, apareciendo al inicio cansancio físico e intelectual, alteraciones gástricas y esofágicas, pérdida de dientes y posteriormente calambres musculares, arritmias cardíacas, vómitos hemorrágicos, etc.’.








Referencias Bibliográficas

Kleppner, O. (1994) Publicidad. (12ava. Ed.) México: Prentice Hall

McQuial, D. (1996). Introducción a las teorías de la comunicación de masas. Barcelona: Paidós

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